España ha dejado atrás el modelo de crecimiento económico basado exclusivamente en el monocultivo del ladrillo. La inversión de empresas y familias en “capital fijo” alcanza ya el 83% del máximo de la burbuja que estalló en 2008: 68.173 millones de euros, según el dato del segundo trimestre de este año de la Contabilidad Nacional. Pero lo hace con un peso muy inferior de la construcción y el inmobiliario.

Fuente: eldiario.es

Daniel Yebra / Victòria Oliveres

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